El Vaticano votará a favor de que la homosexualidad siga siendo delito en pleno siglo XXI junto con otros 150 países.
Ayer conocimos la postura que va a defender el Estado del Vaticano en la ONU y ante la propuesta que ha planteado Francia para que esta institución internacional que vela por el bien y la justicia en el mundo, se pronuncie en votación para despenalizar en el mundo la homosexualidad.
Se da la paradoja que precisamente el conjunto de los países con influencias cristianas o judías son precisamente los que están a favor de la despenalización, alineándose el Vaticano con los países Islamistas en los que si es delito y hasta en algunos casos con penas de Muerte.
Así mismo en las leyes del estado Vaticano, ni siquiera se contempla esta posibilidad ya que afirman que ese problema entre sus 900 habitantes no se da.
Nuevamente, el Vaticano se sitúa en otros tiempos y pierde otra oportunidad para adaptarse a los tiempos y actualizarse, por cosas como esta, la iglesia no hace mas que perder seguidores de una manera muy sustancial y que con el paso del tiempo realmente podría perder toda su fuerza y grandeza.
El alegato que hace es que de aceptarlo, correría el riesgo de desvirtuar el matrimonio tal y como lo concibe, por las uniones entre seres de mismo sexo o los matrimonios ya aceptados en algunos estados como España. Esto es un error porque simplemente lo que no ha de hacer es reconocer dichos matrimonios sin más.
Yo no estoy en contra de la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo, sean hombre o mujeres, pero si en contra de su equiparación en derechos con las uniones entre hombre y mujer, ya que estoy en contra de la adopción por parte de estas uniones ya que habiendo tantas parejas compuestas entre hombre y mujer que quieren adoptar y no les llega la oportunidad carece de sentido que si por designación de la naturaleza la concepción a de contribuir ambos sexos, será por algo. Al igual soy contrario a que se utilice la denominación matrimonio a estas uniones. Ya que alguna diferenciación a de haber ante las uniones naturales entre hombre y mujer para la creación de una familia.
En resumidas cuentas, otra oportunidad perdida para haber aprendido y rectificar posiciones anacrónicas.
Yago FA
3 dic 2008 | 12:22 AM
Luis, me parece que no has pillado el punto. La propuesta de Francia es una palanca para lo que luego iene después. Me explico: si tal moción, tal y como la presentan, es aprobada, luego exigen el llamado matrimonio homosexual. Los países que no lo acepten, se verán sometidos a una presión muy grande, con posibles penalizaciones internacionales.
Es una técnica muy antigua: allá por los años 80, decían que qué pena esas pobres madres que estaban en situación desesperada, que no podían abortar... que había que despenalizar algunas situaciones... hoy sale la noticia, son 112000 (CIENTO DOCE MIL) niños que murieron en el 2007 en el seno materno... ¡Y todavía piden que se cambie la ley por una que dé más libertad! ¿Por qué, si en la práctica el aborto es libre en España? Porque, si el aborto se presenta como un derecho, se puede presionar a los médicos a que hagan abortos, por encima de su libertad de conciencia.
El punto de comparación de ambas cosas es la maniobra política, no la cuestión, evidentemente, de la que tratan ambos casos.
Es un tema muy complejo, donde hay mucho politiqueo por detrás, del que a lo mejor tú no tienes noticia, pero te aseguro que el Vaticano sí. No te dejes llevar por titulares engañosos e informaciones sesgadas...
Juan Galonce
3 dic 2008 | 09:17 AM
Buenos días.
Tema interesante éste, mucho, máxime cuando interviene un Estado que es el estado en la sombra de muchos otros de tradición cristiana católica, pero aunque me gustaría debatir sobre el Vaticano como estado, creo que no es el caso ni el post adecuado para ello así que me centro y prosigo.
Por partes y en primer lugar, la noticia. Aprendí de un profesor de latín y griego, sacerdote brillante y más brillante aún como persona y docente, que conviene mucho cuando se debate sobre términos recurrir a la etimología de las palabras pues su significado primigenio suele contaminarse con el paso del tiempo. Se dice que la homosexualidad es un delito (et. del latín delicto 1.- Culpa, quebrantamiento de la ley. 2.- Acción o cosa reprobable. 3.- Acción u omisión voluntaria o imprudente penada por la ley). Quién dice que es un delito, qué ley promulga que lo es, alguien puede decirme en qué artículo del código penal está establecido que la homosexualidad lo sea... Yo, sin un ápice de ironía, lo desconozco. Quizás sea porque no haya una ley civil que lo establezca así. Entonces, si es así, qué hay que despenalizar en España?
El Vaticano continúa anclado en una dinámica que lo lleva al paroxismo cuando ciertas cosas se saltan sus códigos. Bien, pero hasta ahí. Si los estamos musulmanes lo contemplan como delito, tienen un problema y grave, como lo tiene El Vaticano, porque la homosexualidad es más antigua que cualquier religión y no se va a erradicar por mucho que la demonicen o la penalicen. Es una mera cuestión de historia. Laica, por supuesto, porque de lo contrario aún creeríamos que el hombre procede de Adán y la mujer de su costilla.
En cuanto al matrimonio, me reitero. Etimológicamente, procede de mater: madre. De acuerdo que en su origen pudo tener que ver con la madre, pero también con la pertenencia de la mujer al hombre. Afortunadamente la connotación de posesión (y por tanto la de superioridad del hombre sobre la mujer y de sumisión de ésta a la voluntad de aquel) ha desparecido, es decir la palabra ha evolucionado para adaptarse a una nueva realidad, ¿Por qué esta evolución sería valida ahora y otro tipo de evolución no? E incluso si la etimología fuera fuente de derecho, ¿no continuaría siendo la palabra matrimonio valida referida a la unión de dos lesbianas?. Es un término acuñado en el Derecho Romano y del que con anterioridad no estaba regulado salvo bajo doctrina religiosa, sea la que fuera. Si es válida la unión de un hombre y una mujer, a todos los niveles, incluso cuando no estén casados, ni por lo civil ni por lo religioso, la diferencia radica en que dos personas del mismo sexo no son iguales que el ejemplo descrito porque son del mismo sexo. Es decir, la única diferencia es que su orientación sexual.
El matrimonio natural es algo que invita a la reflexión porque no entiendo qué significa natural desde un punto de vista humano y social. Si alquien argumenta que no pueden tener hijos a menos que intervenga una tercera persona del otro sexo, sí, cierto, pero eso les hace ser menos "naturales" que una pareja heterosexual? Son peores por eso? Hay que discriminarlos por eso? Tienen menos derechos que yo por ser heterosexual?
Alguien puede decirme porqué yo soy ciudadano de primera categoría y ellos de segunda categoría?
Creo que la línea que separa estas cuestiones no es social, civil ni tan siquiera humana, es una cuestión religiosa pura y dura. La Iglesia cristiana y el Islam (aunque éste me toca más de refilón) siguen anteponiendo el miedo y el prejuicio como herramienta para su supervivencia. Y lo lamento de veras porque conozco religiosos que conviven con la realidad de la sociedad y luchan para que pervivan los valores genuinios de su doctrina.
Yo me decanto por la buena gente, sea de la orientación que sea, profese religión alguna o no. Lo demás, solo son patochadas trasnochadas de un tiempo pasado que es mejor tener presente para que no se reproduzca.
Salud y libertad para todos.
Juan G.
Yago HG
3 dic 2008 | 11:02 PM
Luís, tengo que reconocer que me decepciona tu postura. De hecho, creo que deberías revisar alguno de tus párrafos y reflexionar sobre lo que escribes:
"Yo no estoy en contra de la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo, sean hombre o mujeres, pero si en contra de su equiparación en derechos con las uniones entre hombre y mujer, ya que estoy en contra de la adopción por parte de estas uniones ya que habiendo tantas parejas compuestas entre hombre y mujer que quieren adoptar y no les llega la oportunidad carece de sentido que si por designación de la naturaleza la concepción a de contribuir ambos sexos, será por algo".
No se le puede pedir a la Iglesia que evolucione y deje atrás prejuicios y discriminaciones si uno mismo no es capaz de seguir
Estás en contra de la equiparación en derechos porque la naturaleza designa que la concepción no es posible entre dos personas del mismo sexo luego no tiene sentido darles esa opción ya que "alguna razón habrá para ello". Siguiendo ese mismo razonamiento, la adopción debería estar prohibida para todo el mundo. Si una pareja heterosexual, por designio de la naturaleza (esterilidad, baja calidad del semen, etc.), no pudiera concebir, tampoco debería poder adoptar porque "por algo no podrán". Una gran incongruencia.
Pongamos otro ejemplo. Un feliz matrimonio heterosexual en el que uno de los dos muere: ¿le retiramos la patria potestad al superviviente? ¿se la retiramos si decidiera compartir piso con algún amigo/a del mismo sexo? Porque, digo yo, el mismo motivo para denegar una adopción debería aplicarse para decidir sobre una patria potestad...
La igualdad de derechos implica que todos los ciudadanos tengan los mismos, como individuos y como parejas, con independencia de su orientación sexual y con independencia de la composición de la misma. Evolucionar significa aceptar los cambios en toda su plenitud y no la parte que a cada uno le convenga. La anacronía no es perseguir y penalizar la homosexualidad; la anacronía es negar a un homosexual la plenitud de sus derechos y la igualdad con los que son heterosexuales.
El mismo razonamiento que se utiliza para justificar la necesidad de una denominación diferente para la unión homosexual y una restricción de sus derechos es el mismo que se utilizaba en su día, por ejemplo, para discriminar a la raza negra en Estados Unidos no ha mucho. Claro que eso escandaliza mucho más...
Te aconsejo una reflexión profunda.
Saludos
Yago FA
7 dic 2008 | 05:26 PM
Para que entendáis lo que qería decir, mirad este enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=gyebtNU40dU
Aplíquese esto a nivel internacional...