Según se ha sabido, el tripartito nacionalista que gobierna la generalitat catalana quiere modificar el IVA a los pequeños y medianos comercios rompiendo así la unidad fiscal de España.
Parece ser que el gobierno de esta comunidad autónoma ha encargado un estudio sobre la posibilidad de aplicar una de sus normas estatutarias que es nada mas y nada menos que poner dentro de Cataluña un IVA distinto al del resto del país.
De esta manera competirían con ventaja con el resto de las empresas de España y mejorarían la situación económica de empresas y ciudadanos ya de por si agónicas.
Queda claro que no tiene limite estos nacionalismos retrógrados que fomentan la desunión y el enfrentamiento contra todo el que no comparta sus tesis.
El “melón” de las reformas estatutarias abierto por el Sr. Zapatero en la legislatura pasada esta trayendo estos lodos que no hacen mas que provocar enfrentamientos entre regiones, donde se quedaron aquellas palabras “con las reformas estatutarias habrá mas unión y menos confrontación”.
Cuando además el estatuto catalán esta en el tribunal constitucional recurrido por mas de cien recursos y cuando estamos a la espera de su dictamen, estos señores nacionalistas van y encima quieren romper la fiscalidad del país.
Precisamente ahora que hemos pasado el trigésimo aniversario de la constitución y aunque Zapatero manifieste que ya no hay prisa para su reformas que además quiso impulsar en la legislatura pasada, mas que nunca necesitamos un consenso entre las cuatro formaciones nacionales PSOE, PP, UPyD e IU para reformar la constitución de manera que se pueda acotar el mal uso que ejercen determinados gobiernos autónomos limitando de una vez por todas y bien recogido en la carta magna para que no se puedan repetir semejantes atrocidades dentro de nuestro país. Esta reiteración y petición solo hay un partido que pueda estar dando la lata hasta que le hagan caso y este es UPyD ya que los grandes no se escuchan entre si e IU tiene un gravísimo problema de identidad.
Queda claro que o se empieza a tomar estos asuntos en serio o vamos a tener un final muy complicado y agónico con un futuro incierto de enfrentamientos fiscales, sociales y rupturistas entre los propios ciudadanos de España y entre regiones.
Por todo ello pido que se aborde sin miedo todas estas reformas propuestas y que los dos partidos mayoritarios aborden con generosidad, voluntad de entendimiento y altura de miras la tan reclamada reforma constitucional.

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