Durante este año estamos viviendo una autentica debacle del sector de la naranja en la comunidad Valenciana con las Clementinas y las Navelinas.

Un sector tan autóctono y de referencia de la comunidad valenciana esta sumida en una autentica crisis, mientras la Generalitat y el gobierno central no esta haciendo nada por apoyarla y conseguir salvarla de su desaparición.

Durante años se esta arrastrando una perdidas salvajes que esta llevando o al abandono de los cultivos o al intento de cambio de cultivo perdiendo la comunidad una de las señas de identidad mas extendidas a nivel mundial por culpa de unas importaciones salvajes del exterior, una especulación “mafiosa” por parte de determinados intermediarios, y una falta de respaldo institucional.

Pasear por nuestros campos se esta convirtiendo en algo deprimente al ver como este fruto tan sabroso, tan colorido y que tanta riqueza nos ha dado, esta en el árbol pudriéndose, cayéndose o simplemente campos y campos abandonados por falta de compradores honestos, y la nula rentabilidad de los cultivos.

Antiguamente con un campo de 4 anegadas/3364m2, vivía una familia todo el año ya que este cultivo tan característico y de una calidad excelente, se valorada en el mercado y trabajada por gente honrada y que velaba por el sector y por su buen futuro, actualmente de un campo como el descrito, raro será sacar algún beneficio si no se tienen perdidas de su cultivo. Con este panorama a quien tenemos que pedir explicaciones y soluciones.

La entrada en la Unión Europea en el Año 1986, fue el empezar un declive que hoy esta llevando a la desaparición de la naranja en nuestros campos, todo por una nula defensa gubernamental de este fruto, cuando en Europa la demanda es grañidísima, pero se esta prefiriendo importar de Sudamérica o del norte de África en vez de potenciar lo de dentro.

Esto sin embargo no pasa con otros cultivos como el aceite que esta protegido, recibe ayudas y cada día esta más introducido y apoyado no solo por la Unión Europea sino también por los gobiernos centrales que han habitado la Moncloa.

Va siendo hora de que exista realmente una política de protección de lo autóctono y empecemos a proteger el mercado interior de la zona Europea y Española a nuestra naranja. Pero que es lo que podemos pedir a este gobierno actual, si el mismo gobierno Valenciano no apoya ni tiene una política clara sobre este cultivo.

Este año va ha ser definitivo, o se toman en serio las necesidades de los agricultores con ayudas a este sector, se regula su comercialización para que no este en manos de “mafias” que exprimen al agricultor y que le obliga a mal vender o a no poder vender su cosecha, o perderemos definitivamente nuestro campos verdes salpicados en abril por el banco azahar y en otoño por el naranja de su fruto.

Defendamos nuestra principal fuente natural de vitamina C y que tantos constipados ha evitado y consumamos naranjas de la Comunidad Valenciana que son de primera calidad y salvemos este sector de la ruina. Reclamemos la defensa de este cultivo ante las autoridades y levantemos la voz para que nos oiga tanto la consejera valenciana de Agricultura, Maritina Hernández, como Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino Elena Espinosa y defiendan lo nuestro.