Carta de un trabajador con problemas familiares, laborales y económicos ante esta situación de crisis que estamos sufriendo.

Cuando una empresa no paga el sueldo a sus trabajadores por falta de liquidez y cuando estos se siente identificados con el proyecto, en la mayoría de los casas tienen paciencia, sus familias se aprietan el cinturón y tratan de pasar esta situación coyuntural de la manera mejor posible.

Pero o sorpresa, cuando aun haciendo estos esfuerzos el trabajador se da cuenta que la dirección de la empresa esta destinando los ingresos en pagar a los proveedores y en cobrar sus sueldos mientras los trabajadores llevan ya dos mese sin cobrar ya el hundimiento es total. La situación se vuelve insostenible, empiezan las demandas a la empresa por incumplimiento y una lucha por defender lo que es suyo, el sueldo por el trabajo realizado.

Mientras todo esto pasa, en las familias afectadas se empiezan a vivir situaciones muy complicadas que a parte de un problema claro de liquidez económica, esta situación de nerviosismo que circula por esas familias también pone a prueba la solidez de la pareja ya que cuando además hay hijos por medio este se incrementa llegando a existir dudas en la pareja.

Estas dudas y discusiones van socavando la moral del trabajador afectado ya que además hasta que no salga la sentencia de conciliación no puede activar el subsidio de desempleo por lo que se suma mas y mas tiempo sin ingresos. Cuando resulta que la fecha que te dan en el juzgado de conciliación debido a la sobrecarga que llevan llega a casi dos meses, por lo que sumarian ya casi cinco meses de ningún ingreso del trabajador a su hogar y a su familia teniendo que depender gracias a dios de solo el sueldo de su pareja, pero que no llega a cubrir los pagos comprometidos, la oral, el desanimo y la depresión van ganado terreno a la vida en común, a la vida misma y a la felicidad de uno mismo como de la familia.

Con todo este panorama uno se plantea muchas cosas, su vida, su futuro, el futuro de la familia, el de la pareja… mas cuando la crisis económica que esta sufriendo el entorno laboral que su ciudad cada día es mas desalentador ya que, bien, uno conseguirá solucionar momentáneamente la economía familiar, pero el posterior subsidio de desempleo tendrá un limite que en este caso no será mas de cinco meses, ¿y después que?

Pero aunque todo esto suceda, siempre hay que mirar hacia delante y tener siempre la fe y la confianza que el como dice el refrán “la vida puede apretar pero no ahogar” y siempre hay un final en el túnel por el que hay que luchar y buscar de una manera entregada, esperando contar con el apoyo de la pareja que en realidad es la parte mas fundamental para no caer en la desesperación, el abandono de uno mismo y el sentimiento de sentirse querido, apreciado y amado, de no tener estas cosas todo se puede complicar, esperemos que esto no pase y que el sol que ilumine el final del túnel este arriba del todo y de el calor necesario para recuperar la ilusión, las ganas de ser feliz uno mismo y hacer felices a los que le rodean.

Animo y a luchar que todo al final saldrá bien y dentro de veinte años este bache será una simple anécdota de la que podremos reírnos todos juntos.