La Unión Europea va ha votar la propuesta de trabajar hasta 65 horas semanales cuando ahora el máximo esta en 48 horas.

Cuando existe una lucha en este país y en los países punteros de la Unión Europea un gravísimo problema de natalidad, de valores familiares y de educación de nuestros hijos debido a los tiempos destinados al trabajo van y se les ocurre plantear esta proposición que viene de los países emergentes de la UE que necesitan y quieren crecer mas rápido y a toda costa.

El problema se plantea cuando en España, por una falta de “tiempo” e implicación parental la conciliación familiar es una utopia. Todo son propuestas que no van a ningún sitio. Con lo fácil que seria legislar con eficacia.

Un propuesta seria que como en la Europa que tanto admiramos, la entrada en los trabajos fuera entre las 7:30 y 8, que los comercios abrieran sus puertas a las 9, que la jornada fuera flexible de manera que cada trabajador se pudiera organizar su jornada, sobre todo la comida y que como tarde la salida de los trabajos a las 17h. y los comercios cerrados a las 19h y las grandes superficies y centros comerciales a las 20:30h. apertura de colegios a las 7:30 con encargados de cuidar a los alumnos y que emperezaran las clases a las 8:30 y terminaran a las entre las 16:30 y las 17h incluida una hora de estudio o deporte. Así mismo la obligación por parte de las empresas de tener que conjugar los horarios de los cónyuges con hijos para que estos puedan por lo menos organizarse los horarios para estar uno de ellos por lo menos con los hijos.

Con estas medidas, una gran parte de familias estarían ya en casa juntos desde las 17:30h lo que daría tiempo a supervisar su educación, ayudarles a estudiar, ha reestablecer los valores familiares y a proteger la esencia de nuestra sociedad, la familia.

No creo estar diciendo ninguna barbaridad, y si esto se hace por legislación seguro que ayudaría a esta sociedad nuestra cada vez más desnaturalizada y con una perdida de valores a pasos agigantados.

Esta propuesta de la UE supondría que entráramos a trabajar a las 8 y saliéramos a las 21 de lunes a sábado. En fin una brutalidad y un claro torpedo a nuestra sociedad, a la familia y a nuestro futuro.

No es una cuestión de que si la siesta, o las comidas, comamos en una hora y trabajemos intensamente, nos reportara tiempo familiar de ocio y de relajación que conseguirá darnos mas energías y fuerzas para el día a día.

Hagamos una seria reflexión de que sociedad queremos, de que futuro esperamos para nuestros hijos, para nuestros padres y para nosotros mismos.

Con todas estas reflexiones, espero que los lectores lo pienses y escriban sus comentarios con el fin de poder enriquecer esta reflexión que he planteado.