Ciertamente ayer me equivoque en la esperanza y predicción de que no habría conductores atrapados por culpa de la blanca nieve en Madrid.

Esta claro que mi confianza en las instituciones y nada menos que en la Capital del Reino eran erróneas, ya que no fueron unos pocos conductores lo que quedaron atrapados, sino casi todo un país por el cierre de carreteras principales pero algo más grave, el cierre del principal aeropuerto Español, Madrid-Barajas.

Que las carreteras se produzcan estos hecho es un tema que viene de muy largo y que es una asignatura pendiente de todos los gobiernos desde siempre y que no son capaces de aprender de otros países o ciudades que sufren determinados envites medioambientales “siberianos” a lo largo del invierno y no se colapsan. Al respecto ya escribí un artículo hace algunas semanas.

Pero lo que es más impresionante es que el principal aeropuerto de nuestro país, que nos une tanto por el interior como hacia el exterior quede cerrado por una nevada. Aquí si se demuestra la imprevisión de los responsables y por ende de las autoridades competentes ya que deja en evidencia y algo peor queda en el ambiente un aire de aeropuerto tercermundista que a los usuarios del mismo nos da mucho que pensar.

Este verano el aeropuerto en cuestión sufrió un gravísimo accidente y en el que por todo lo publicado la reacción de los servicios aeropuertarios no fueron todo lo eficaces que se cabía esperar, y ayer con la nevada más aun, lo fuerte es que sobre la pista cuando se cerró el aeródromo solo habían dos centímetros de nieve.

A quedado claro que el instituto de meteorología se equivoco, pero de ahí a que barajas no tenga los mecanismos para solucionar este tipo de contingencias de una manera eficaz y rápida hay un gran trecho, las pistas principales en invierno deberían de estar siempre preparadas para evitar el hielo o la nieve, debería de haber en las mismas instalaciones por lo menos cuatro maquinas quitanieves y toneladas de sal o en su defecto líquidos mas adecuados para estas instalaciones.

En fin, el resultado final es que los españoles paralizados, la ministra responsable, o sea nuestra querida Magdalena Álvarez, tirando “balones fuera” y tratando de escurrir el bulto hacia la comunidad de Madrid (que también tiene parte de responsabilidad) no en el aeropuerto sino en algunas carreteras, hacia el ayuntamiento de Madrid y contra el Instituto Nacional de Meteorología. En fin, como siempre súper “Maleni” tan aguerrida como siempre, se enfrenta a todos y nuevamente queda en evidencia su desastrosa gestión como ministra de este gobierno absolutamente inmóvil y paralizado.

Ya se porque Zapatero la mantiene en su puesto, para tenerla y usarla de pantalla que le protejan de las criticas y de los follones de su ministerio.

Aprenderemos algún día las lecciones que nos da el día a día para evitar este tipo de errores, fallos e imprevisiones en este País.

Léase: http://www.lacoctelera.com/lecedrol/post/2008/12/17/otra-ola-frio-y-otras-excusas-gubernamentales