Mucha polvareda se esta levantando con los polémicos autobuses “ateos” de Barcelona que también quieren poner en Valencia y presiones a la alcaldesa Rita Barbera para que no los autorice.
La polémica en si carece de fundamento, aunque si esta consiguiendo su objetivo y es que se hable de ello. En dichos autobuses esta implantada una campaña publicitaria con el mensaje, “Dios puede que no exista, disfruta la vida”
Pues bien, este mensaje en ningún momento ha de ofender a los creyentes cristianos ya que lo único que hace es cuestionar públicamente y de una manera distinta un debate que esta en la calle desde hace muchísimos siglos, pero además difunde otro mensaje que realmente todos deberíamos de aceptar y poner en práctica, disfruta la vida.
Ciertamente el debate de la existencia o no de Dios, esta hay y todos debemos de aceptar y respetar a los que no piensan de esa manera, dando un ejemplo de tolerancia y civismo tan falto en nuestros días, además la sola probabilidad de su no existencia que se manifiesta en el mensaje implica también la aceptación si verdadera existencia.
Por todo ello, como cristiano que soy, me encanta esta campaña, ya que me da ánimos, motivos y descaro para poder hablar abiertamente de mis creencia en la afirmación de la existencia de Dios y recientemente “nacido en Jesús” durante esta navidad que además ayuda mas que nunca a defender y devolver el sentido y la defensa de la navidad, y por ende del significado y existencia de las fiestas y vacaciones pasadas.
Queda claro que puede haber personas que les ofenda esta campaña con este mensaje, pero también habrá otros a los que les moleste y les ofenda el mensaje contrario, por todo ello debemos de de respetar la libertad de expresión y de creencias, pensar en profundidad todo lo que puede conllevar esa campaña y darle la vuelta al mensaje y defender abiertamente el nuestro sin tapujos, pero siempre respetando al prójimo, que la época de las cruzadas y de la santa inquisición ya paso y que además es un borrón en la historia de nuestro amado país.
Para finalizar, confirmo mi apoyo a la libertad de expresión y a la no censura de esa campaña publicitaria dando un claro ejemplo de civismo y de seguridad en las creencias de cada uno, o es que por esta campaña alguien va a dejar de creer.
Por todo ello, Exista o no exista Dios, disfruta la vida.

Luis
13 ene 2009 | 02:35 PM
Pues la verdad es que tienes razón, también se podría hacer una campaña diciendo que Benidorm no está en Marte, o cosas parecidas.
Ahora bien hay que ver los ateos lo que se molestan en proclamar algo que ni les va ni les viene.
A los impulsores de esa campaña les sugeriría que ahorrasen un poco para iniciar otra campaña que dijese ...." Alá puede que no exista, etc..etc..
YagoHG
15 ene 2009 | 12:32 AM
Por una vez, querido Luis, suscribo tu post al 100%. Yo no lo habría dicho mejor.
Juan G.
15 ene 2009 | 08:09 PM
Hola, pues por una vez y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo contigo, Luis.
Es curioso que haya presiones para que Rita Barbería no autorice esa publicidad y yo reflexiono acerca de una cosa: así es, nunca antes un ateo o movimiento ateo se ha publicitado y además, no asegura que no exista, simplemente que puede que no exista (lo cual sería más bien agnosticismo, no ateísmo) pero sí se ha publicitado (la visita del Pala a Valencia como referencia más cercana) la creencia en el cristianismo (o lo que es lo mismo, que Dios sí existe) pero nunca vi a ningún movimiento ateo protestar sobre la parafernalia que lleva implícita tal visita, con toda lógica, además de un manifiesto absoluto, con el mayor de los respetos, sobre la existencia de Dios y de su vicario en la Tierra. Y es que no habría motivo alguno para protestar nada.
Dicho de otro modo, nunca vi a ningún ateo ir casa por casa intentado "ateizar" (me permitan la palabra) a nadie; sí he visto a cristianos ir casa por casa evangelizando, o al menos intentándolo.
Ser ateo es algo tan personal como ser creyente y ambas posturas son igual de respetuosas y es más, ambas reflexiones estarán igual de acertadas y equivocadas y nadie de un ámbito u otro puede erigirse en juez para decidir qué es bueno y qué es malo. Para eso está la moral y la ética, conceptos depojados, si se estima con correción y asepsia, de cualquier sustrato religioso.
Para ser bueno o malo el hombre se basta asímismo, no necesita a Dios para nada.
Salud y libertad.
Juan G.