Rosa Diez se definió así misma y a su partido de Izquierdas, laica y liberal en un programa de televisión ante la pregunta ¿Cuál es la ideología suya y de su partido? de un periodista.

Pues bien, el fenómeno o el éxito de Rosa Diez y UPyD está en el desencanto de buena parte de los votantes de centro derecha y en menor medida del centro izquierda. Con esta base ya rara de por si voy a desarrollarlo de la mejor manera posible.

UPyD nace de la valentía de Rosa Diez dejando su escaño en Europa, quedándose en precario y uniéndose a un grupo de personas que molestas con la deriva nacionalista del PSOE deciden tirarse a la piscina y crear un nuevo partido.

La sorpresa salta cuando consigue su escaño, nada más y nada menos que por Madrid, arrastrando votantes descontentos de la burocrática y estancamiento de los dos partidos mayoritarios como el PP y el PSOE.

Este partido esta siendo apoyado por mas votantes disconformes del Partido Popular y como voto de castigo a la política errática que mantuvo en la legislatura pasada y a su líder Mariano Rajoy, y votantes socialistas que no entienden la deriva extremista nacionalista y el abandono de las políticas de estado sobre el terrorismo o la unidad de España.

Todo ello y junto al discurso claro contundente e incisivo de Rosa Diez y UPyD que se centra en esos puntos y que machaca y machaca van calando en la ciudadanía que si además unimos esto al tibio mensaje del Partido Popular y al juego del Partido socialista con los nacionalismos separatistas. Tiene un gran futuro.

Pero no debemos de perder de vista que UPyD apoya el Aborto, la laicidad del estado, o la asignatura de educación para la ciudadanía, como partido de izquierdas que es.

La existencia y el crecimiento de UPyD como partido bisagra en las futuras elecciones locales, en comunidades autónomas y en las generales, ciertamente beneficiaria muchísimo a la democracia española que ya no estaría en manos de nacionalismos separatistas y en manos de unos pocos votos ante la falta de entendimiento en los asuntos claves de los dos grandes partidos y que representan actualmente a mas del 80% del electorado.

Si juntamos todo lo expuesto, se conforma un coctel muy interesante que habrá que seguir su proceso en las siguientes elecciones y como proyecto con un plazo de cuatro a ocho años ya que los referendos son cada cuatro años.

En fin, el tiempo dará o quitara razones, pero un verdadero votante de derechas no tendría motivos para elegir esta opción política para su voto. Hagamos una reflexión, si aun ciudadano de derechas le preguntan si lo es, dirá que en fin, que es mas bien de centro derecha… y si hacemos lo mismo con el de Izquierdas, dirá que lo es a mucha honra. Ese es el problema del PP.