Este viernes pasado sucedió algo a lo que muchísima gente podrá catalogar como rareza, pero sin hacer caso a esto, diré que fue algo maravilloso, muy instructivo y sobre todo muy ilusionante, nos reunimos los compañeros de la clase del colegio que empezamos en los primeros años en el Colegio del Pilar en septiembre hará Treinta años.
A este encuentro acudimos Veintidós de los cuarenta que éramos y además la mayoría de las ausencias fue por no encontrarse en Madrid ese día, bien por trabajar o residir fuera o por compromisos ineludibles, pero lo importante es que hemos conseguido recuperar el contacto mas de las tres cuartas partes de la clase.
Aunque todas las ausencias se echaron en falta hubo una especialmente añorada e importante, que era nuestro Profesor de primero de EGB el cual por desgracia se encontraba junto a su padre hospitalizado, a lo que todos nos unimos en su sufrimiento, esperando todo quede en un susto.
Paco, que así se llama fue el profesor que mas se ha involucrado en nuestra educación y aunque solo lo tuvimos ese año, se intereso, nos hecho una mano y nos acompaño como consejero y guía durante toda nuestra asistencia al colegio así como de algunos de nosotros ya fuera de el. Fuimos su primera clase y el tenia Veintidós años, la verdad es que no sabemos como tubo en aguante de poder meter en vereda a cuarenta "mañacos" de seis años y conseguir sacar adelante ese curso mas aun, consiguiendo hacer de el una autentica piña que perdura treinta años después.
Durante la cena fueron surgiendo diferentes anécdotas experiencias y sucesos que vivimos y que más de uno aunque le afectaba directamente y no se acordaba hizo rememorar unos años que nos dejaron marcados en unión para toda la vida.
Allí se pudo observar como los años han ido pasando, como cada uno ha tomado su camino, pero en general a todos durante estos treinta años la vida nos ha tratado bastante bien, todos tenemos nuestras carreras profesionales que de una manera u otra nos ha permitido vivir con dignidad y con una base de futuro. Además, durante este encuentro se percibió una entrega desinteresada entre nosotros para ofrecerse a ayudar a los que puedan necesitarla, tanto a nivel profesional como personal.
En fin, para terminar expresare mi total apoyo, felicitación y gratitud al principal organizador, Iñigo, que ha conseguido no solo unir a nuestra clase sino además la unión de toda la generación nuestra, 1991, pero también haré una mención a David que también colaboro para esta reunión y además nos llevó a cenar a un sitio magnifico que como buen amante de la cocina quiero volver con mi familia, ya que el menú que degustamos estaba muy bien y creo que a un precio realmente interesante calidad/precio.
Un abrazo a todos y gracias por las felicitaciones recibidas por este espacio de lectura y de opinión al que espero ver de vez en cuando comentarios de todos a los temas planteados y en concreto lo dedico a ellos y a todos, los que no pudisteis venir como a los que si lo hicieron y que me pidieron expresamente este articulo. Gracias.

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