El pasado viernes se conoció que dos toreros de renombre como José Tomas y Paco Camino iban a devolver las medallas de las artes concedidas por el gobierno al habérsela concedido este año al también torero de renombre Fran Ribera.

 

Esta actitud de dos destacados toreros hacia un compañero y hacia un premio que concede el gobierno lo único que demuestra es la falta de respeto de estas figuras del toreo hacia la profesión y hacia un compañero que también lucha por extender y mantener este espectáculo taurino ante los continuos ataque de los antitaurinos.

 

De José Tomas, es indiscutible su liderazgo en las plazas y aunque existe un debate entorno a su figura por su excesiva actitud "suicida" ante los toros que lidia, también hay que reconocer que ha hecho mucho bien al toreo hecho arte y a conseguido ganar adeptos personales y al este mundo tan nuestro, pero a su vez también con estas actitudes de desprecio a un premio y reconocimiento demuestra un endiosamiento que no le hará ningún bien y que esta temporada que empieza le puede acarrear criticas y falta de apoyos.

 

Fran Ribera, actualmente es el Decano de las plazas, ha hecho mucho por el arte torero y su continuo apoyo y lucha por mantenerlo vivo ha sido reconocido con este premio. Como todos los toreros han tenido tardes buenas y tardes malas, pero lo que es indiscutible es que es una figura y que podría merecer un reconocimiento como este, a pesar que las argumentaciones que han puesto para la concesión son un poco endebles.

 

El mundo de los toros actualmente no puede permitirse discrepancias ni titulares como el del viernes, sino lo que ha de haber es una autentica unión del mundo taurino, espectadores, toreros, críticos y ganaderos en torno a este arte que tan intrínsecamente tenemos en nuestra historia cultural como país que hemos exportado hacia otras latitudes halla por los tiempos.

 

El mantenimiento y  crecimiento de los seguidores de este arte esta en manos de todos y hay que reconocer además que aun cuando actualmente tenemos un gobierno de Izquierdas que no es muy proclive a este arte sepa apartar determinadas sensibilidades y reconocer el buen arte que es el mundo del toreo de de los que en ello se dejan la piel cada vez que entran en el ruedo enfrentándose con un "trapo" y una espada a un toro que pesa mas de cinco veces que el torero.

 

La lidia es un arte, el riesgo es extremo y hay que reconocer que es la lucha de un grandísimo animar bravo con el hombre, es la esencia de la vida. Solo unos pocos elegidos consiguen triunfar en este mundo ya que el riesgo hay que saberlo medir, en eso consiste este arte.

 

Muchos antitaurinos se escudan y discuten sobre el sufrimiento del toro queriendo abolir este arte y esta practica de nuestra cultura, poniendo como ejemplo Portugal donde el toro no se mata en la plaza, pero no hablan nada de que ese toro es igualmente sacrificado en las traseras de la plaza y muchas veces en peores circunstancias y practicas. Además de no existir este espectáculo hecho arte, desaparecería una especie animal como es el toro bravo.

 

No quisiera terminar este articulo que por si se que va a ser polémico haciendo un llamamiento a los toreros y a sus apoderados a los caches que están tratando de imponer ya que han de ser conscientes de la crisis económica en la que nos encontramos y que ya se empieza a notar en este mundo por las ausencias en los carteles de las ferias por no ser rentables. Como todo espectáculo ha de ser rentable y lo que nos faltaba ahora es que no se pudiera disfrutar de algunas figuras en plazas de algunas capitales de provincia y de plazas de segunda por un afán excesivo de capitalismo, todos tenemos que arrimar el hombro y adecuarnos a los tiempos que corren, si no este arte como otros tenderán a desaparecer por falta de afluencia de publico que no se puede permitir el desembolso de determinadas entradas.