Ayer otro año más cumplí los años con la suerte de celebrarlo con mi familia y próximamente lo haré con mis amigos.

 

En días así uno se da cuenta de la importancia y la suerte que tengo por sentir tan  cerca a todos mis amigos y familiares, llevándote la grata sorpresa de que también se han acordado amigos no tan cercanos pero si muy estimados que perdieron un minuto de su tiempo bien en llamarme, en enviarme un mensaje o un e´mail.

 

Me considero muy afortunado por tener tanta gente que me quiere y me aprecia, y realmente lo complicado es estar a la altura de todos, ya que la amistad esta tanto para lo bueno como para lo malo, a las duras y a las maduras, por lo que es una labor continua.

 

Hubo varios reencuentros de amistades olvidadas y que aun en la distancia del espacio y del tiempo me han dado muchísima alegría y fuerza para mirar hacia delante con una relativa positividad, pero con el animo suficiente como para valorarme mejor como persona, a mis compis de Madrid, Iñigo, José, Bruno, Javier, Iñaki, Enrique, David, José María, Álvaro, Ignacio, Jaime, Ramón, Rodrigo, Carlos, Vicente, Antonio, Miguel Yago, Rafael, Federico y el encuentro con las compis Pía, Carmen, Carolina, Cintia, Maribel, Marina, Susana, Sara, y por supuesto mis amigos del Facebook, Cristina, Yago Tino, Soraya, Sandra, Luis, Lydia, Manuel, Pedro, Javier, Juan Miguel, Lourdes, Gustavo Francisco, Esteban, Alberto, Alfredo, Antonio, Fabiola y gracias al Facebook, encontré a Iciar

 

Durante los 35 años, han acaecido muchas cosas a mi  y a mi alrededor tanto positivas como negativas, la verdad es que ha sido un mal año, pero en el que me he dado cuenta que tengo muchas mas gente y amigos a mi lado y apoyándome y ayudándome a ir superando y pasando todo de la manera mas positiva posible, como no destacar a Javier, a Juan, a Pedro, a José, a Fani, a Alberto, a Estela, David, a Gorka, a Eliseo, a Vicente, a Isidro a Emilio, a Simón, a Jorge, a Fefa, etc...

 

Tanto por problemas familiares, el paro que me ha sobrevenido, la crisis económica que evidentemente viene detrás, o un poco de debilidad personal, cada día supone un reto que hay que pasarlo con la mejor cara y tratar de levantar la cabeza por uno mismo y por todos los que están hay y me ayudan a levantarla.

 

La amistad es lo mas valioso que pueda tener un ser humano y por lo que realmente merece la pena luchar, al igual que por la familia a la que mantener unida me estoy tratando de entregar en cuerpo y alma, mas cuando veo a mi hija  de tres años "y medio y pico y medio" con esa sonrisa inocente y cuando me dice esas cosas que solo un hijo dice y que es capaz de provocarte un autentico temblor de piernas del gusto te me da. Y aunque existen grandes discrepancias matrimoniales sobre el modo de vida, el futuro y las diferencias existenciales, que me hacen sentirme en una montaña rusa, pero además con los ojos vendados ya que no ves nunca la que vienen, sigo con mi lucha particular por mantener este trío unido y aunque no muy amado si enamorado. Aunque se que con esto no basta.

 

En resumidas cuentas, pienso seguir luchando para que durante estos 36 años que acabo de cumplir, solo sea un camino de subida donde cada una de las trabas que he pasado se vayan solucionando, el paro, la crisis, el amor... y si todo no puede ser, que por lo menos lo que tenga que pasar y las decisiones que tenga que tomar sean las mas adecuadas y mejores por la felicidad de los que me rodean y de mi mismo.

 

En fin, GRACIAS.