Desde hace tiempo no escribo en el blog, ya que el proceso electoral de Europa me ha parecido de los más lamentable y además inmersos como estamos en la crisis económica y con el "caso gürtel" diariamente en los medios informativos y tertulias, la verdad es que tiraba bastante hacia atrás.
Pero después de este tiempo pasado ya creo que habría que exponer otra vez un punto de vista sobre las realidades actuales.
El caso es que el resultado electoral ha dejado un resultado favorable sobre todo a tres partidos políticos, para el Partido Popular, vencedor de las elecciones con una diferencia de 3,7 puntos, para UPyD con un incremento de 150.000 votantes nuevos y CIU con el aumento de 5 puntos y sobre todo un perdedor, Europa, ya que han votado menos del 50% de los posibles votantes
Estos resultados digan lo que digan, fuera del contexto electoral europeo, solo puede ser tomado como una gran encuesta de cara a unas elecciones generales con mas de 15 millones de encuestados.
La victoria del PP, esperada por otra parte, poco hay que comentar sobre ella ya que sobre todo lo que ha dado es una estabilidad interna dentro del partido, pero con poca relevancia más.
Si es destacable la consolidación y aumento de seguidores de UPyD a nivel nacional y aunque en clave de elecciones generales no hubiera aumentado su presencia en el congreso de los diputados, la progresión ascendente y con una continuidad de trabajo duro y de campo, podría ganar algún escaño fuera de la provincia de Madrid.
CIU consigue aumentar a costa del PP y de ERC su porcentaje de votantes que les acerca en las futuras elecciones autonómicas al gobierno Catalán, pero no sin otro apoyo parlamentario ya fuera de ERC o del PP, opción que en función de la sentencia del constitucional sobre el estatuto y de cómo se interprete y se maneje esta resolución en el PP podría ser el eje clave en un futuro electoral hasta las próximas generales.
Sorprendente es el mantenimiento de IU que después de sus continuos descalabros, parece que los fracasos del PSOE en la crisis y en determinadas políticas, podrían empezar a recuperar votantes y por tanto algo de fuerza que debilitaría sustancialmente al PSOE.
En resumen, si desde aquí a las generales, el PP mantiene un perfil bajo y no de crispación y de continua oposición dura y de cara al escaparate, si UPyD mantiene su actividad parlamentaria e incluso elevándola al igual que proseguir su continua "campaña" de expansión y IU se separa del PSOE y trata de hacer ruido de oposición mas dura y crispada con el gobierno y por último, CIU consigue recuperar el gobierno catalán con el apoyo del PP, podrían despejarse los caminos a un cambio de gobierno al estilo de 1996.
No por mucho apretar se ahoga al contrario, mas cuando el mismo se esta hundiendo por si solo, teniendo que evitar espolear a un electorado que aunque harto de la mala gestión tampoco quiere que le ridiculicen.

RAQUEL
18 jun 2009 | 12:49
Los resultados de las elecciones eran esperados, con el "desastre" que está montando Zapatero a su alrededor. La participación, bastante triste, aunque sea buena en relación a otros países, refleja la falta de interés de los españoles en este momento. la crisis es el tema principal, al igual que la búsqueda de soluciones a la misma.
Del aumento de votos de UPyD, no voy a hacer comentarios,........
Personalmente, yo puedo decir que voté, porque es un derecho y considero que todo el mundo debería ejercerlo, para luego, aunque sea, poder quejarse de algo y lamentar la elección tomada.
Juan G.
19 jun 2009 | 08:10
Hola.
Me alegra que el PSOE haya recibido este pequeño varapalo (y lo confiesa un confeso socialista) porque no comparto ese proselitismo que la ideología parece albergar entre sus acólitos. No voté al PSOE y soy consecuente con mi ideología, no tengo ningún conflicto por ello y, es más, creo que si alguien ha de ser crítico con un partido, son sus simpatizantes.
Dicho esto, considero que la varita mágica no existe y siendo así, no la posee nadie. La cuestión no es la crisis pues fuera el partido que fuera quien gobernase le hubiese caído el mismo chaparrón; el quid es cómo gestionar, actuar y reaccionar y ahí el PSOE se ha estrellado con una política de déficit público que no hará sino endeudar más al Estado (excuso decir que la política social por excelencia no es ya socorrer al desfavorecido, con eso ya contamos quienes creemos en el socialismo, sino evitar el desempleo).
Mención aparte merece esas políticas de "adorno" y efectistas que no llevan sino a distraer a la opinión pública (y por ende al PP y al resto de partidos) con debates interminables e infructuosos, chorras y estúpidos. Es decir, más de lo mismo con idénticos despropósitos e idénticos protagonistas. Porque si uno lo hace mal desde el gobierno, el otro lo hace mal desde la oposición (no nos engañemos, ambos están tan perdidos que lo único que muestran son sus carencias día tras día).
El panorama es desolador y la sociedad no está para juegos ni sesiones parlamentarias dignas de patio de colegio: necesitamos reacción e idearios para llevarlos a cabo, proyectos que se conviertan en programas y no retórica de tres al cuarto.
Saludos.