Soñaba y creía que ya no tendría que volver a escribir sobre un asesinato de las cucarachas dícense que vascas, aunque cada vez lo dudo mas, por sus continuas demostraciones de su poco respeto y cariño a lo Vasco que más bien es utilizado.
Ayer, cuando me disponía a escribir el articulo que indisciplinadamente escribo diario, me quede bloqueado ante semejante barbarie, que creía ya superada, mi mente estaba como las encuestas del CIS, sin la presencia clara ni mayoritaria del terrorismo entre mis preocupaciones.
Queda claro que toda esa confianza y estado de tranquilidad eran equivocados, pero que muy equivocados ya que el atentado directo y conciso de ayer de un "golpetazo" nos sitúa en los años duros del terrorismo de principios de los 90.
Queda claro que el proceso de reflexión interna que estaban llevando en el seno de esta mafiosa y egoísta formación, ha quedado zanjado otra vez con la victoria y el poder el ala dura y radical, como en parte siempre ha pasado, pero esta vez, no se por que tenia esperanzas de todo lo contrario. Mas cuando han caído todos los últimos jefes muy rápidamente, por el cisma, existente entre el mundo carcelario y los que están en las calles, etc...
La verdad es que ayer fue un gran día de citas y de gestos, como la existencia de un Lehendakari no nacionalista, la visita conjunta y de "la mano" del los dos lideres máximos de la política española, como el Presidente del Gobierno y el Líder de la Oposición, el gesto en el parlamento Vasco, o la movilización de los ciudadanos en repulsa de este hecho, la verdad es que hacia tiempo que no observaba tanta condena y tanto dolor en las calles de nuestro país, probablemente porque en el fondo confiábamos en su solución.
Me vino a la mente una entrevista que le hicieron hace unas semanas a Otegui, "hombre de paz", y lo que queda claro es que estos señores de las pistolas no quieren hablar, dejando a algunos que si intentan desde la oscuridad de sus posiciones políticas tratar de sembrar un cultivo de acuerdos y de paz, como se diría vulgarmente, con el culo al aire y eso que lo debe de tener "pelao"
El resultado es que ante este hecho solo cabe una sola afirmación y es la también expresada por el Lehendakari, "ellos nos han enseñado la senda del dolor y nosotros les enseñaremos la senda de la cárcel"

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