Difícil hoy evitar volver a hablar del entono de las "cucarachas" terroristas que nos golpearon la semana pasada, después del articulo publicado en un diario sobre las declaraciones de presidente de Iniciativa Internacionalista, ósea también llamada "dos palitos"
Semejante barbarie y trasfondo de esas declaraciones, la verdad es que no se en que nos pueden escandalizar cuando todos sabíamos de facto que este partido político estaba en el entorno terrorista y aunque el tribunal Constitucional, por falta de pruebas, les dejara presentarse a las Europeas, por cierto que fracaso cosecharon mas interesante, no es una bula para hacer lo que quieran.
Con estas declaraciones y otras que se producirán, poco a poco ellos mismos se irán quitando la careta al tiempo que damos mas tiempo a que las fuerzas de seguridad del estado vayan recopilando las pruebas necesarias para su futura ilegalización, una mas del entorno terrorista.
Mas sorprendido me han dejado las derivas verborreicas de PNV ante todos los acontecimientos acaecidos desde el atentado, exigiendo, otra demostración de su creencia en su hegemonía y no aceptación de los resultados parlamentarios, la prohibición de que las viudas de los asesinados puedan hablar en publico. No entienden estos señores de la oposición, que en este país existe la libertad de expresión y que aun en esos momentos de dolor, estas viudas son capaces de mantenerse suficientemente lucidas como para realizar semejante discurso que en este caso creo que suscribiríamos todos los españoles de bien.
Por otro lado, algo esta cambiando en el País Vasco cuando mas de 25.000 ciudadanos salieron a la calle a manifestar su repulsa y condena al asesinato y con un Lehendakari cada vez mas respaldado que sin tibiezas hace manifestaciones claras y sin tapujos imponiendo el estado de derecho y el manejo de las herramientas legales y de fuerzas de seguridad no solo nacionales sino también las autonómicas, hasta ahora, capadas por decisión política, en las que dejan claro que existe un hartazgo ante la tibieza y que respaldan la claridad en manifestaciones y en la persecución de estos delitos que solo tienen un final, una condena judicial y a la cárcel.
Por todo ello y ante estas mayoritarias expresiones de repulsa y condena solo cabe hacer una cosa desde mi humilde columna, estar a su lado y respaldarles sin condiciones.

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