Ayer fue el día de la Virgen del Pilar y día de la Hispanidad, festivo en la mayor parte de España. Hay que ver como los siete años del laicismo de Zapatero se han ido imponiendo y de ser el "puente del Pilar" hemos pasado al "puente de la Hispanidad". De cualquier manera un día importante.

La conmemoración del día del descubrimiento de América probablemente sea de esas fechas históricas más importantes para Europa y seguro para el conjunto de países hispanoamericanos. Fue realmente un antes y un después en los modos y las formas que a partir de ese momento rigió el mundo que habitamos, la patata, el maíz, el chocolate, los materiales preciosos, la navegación...

Aunque simple la explicación que he dado no deja de tener bajo mi punto de vista mucho peso y razón suficiente como para cuestionarse su existencia

El caso es que es este el motivo que me inspira a escribir este post, la idoneidad o no de los festivos entre semana, de los puentes etc.

Días pasados se ha hecho público un informe que están preparando un grupo de empresarios en el que piden la supresión de los festivos entre semana terminando así con los puentes, acueductos y demás excusas vacacionales para tomarse unos días de descanso los que puedan claro.

Cierto es que desde el punto de vista de la economía estos parones productivos no son muy aconsejables, es mas quizás perjudiciales, ya que en este mundo global que un país se pare dos o mas días laborables mientras el resto del mundo sigue en marcha seguro que nos hace perder competitividad, mas en estos tiempos de crisis.

Pero, mirémoslo desde el lado mas humano y no desde el prisma que todo lo impregna, la economía. En España según las encuestas somos de los países donde dedicamos más horas al trabajo y tenemos las jornadas de trabajo más extensas. Esto no quiere decir que trabajemos mas, que un empresario exija horas y horas a sus trabajadores excediendo las horas establecidas no es lo mas recomendable para el rendimiento, mas bien lo contrario, lo que nos lleva a necesitar esos días festivos, eso si, quizás con mas raciocinio y sensibilidad, aunque también no es menos cierto que están en juego las fiestas de cada localidad

Tenemos jornadas partidas que nos mantienen "pringados" desde las 9h hasta las 19h o 20h no dejando espacio para el ocio, recados o familia. El trabajador para rendir necesita tener tiempo de relajación, el esparcimiento, tiempo para dedicar a la familia, mas cuando las estadísticas nos dan como el segundo país con menor natalidad del mundo, digo yo que algo también tendrá que ver, a parte de que el 50% de los trabajadores españoles sean "mileuristas", a parte que las mujeres quieran progresar laboralmente en una sociedad todavía con determinados perjuicios machistas. En España la llamada conciliación familiar esta muy maltratada y solo disponible para una clase privilegiada con jornadas intensivas.

Ya sabemos que España es diferente, que los horarios en nuestro país son tremendos, que entendemos productividad como horas en el trabajo, cuantas mas mejor, pero estamos equivocados y nuestros gobernantes no lo ven. Ejemplo reciente, la extensión del 24X365 en el horario comercial, que seguro vendrá bien para crear trabajo en zonas turísticas (cosa que debería de implantarse en todas las zonas turísticas, el turismo es el 13% del PIB), que para las extendidas jornadas laborales ayudara a poder hacer recados que antes no podíamos. Pero no será mejor a medio y largo plazo fomentar las jornadas intensivas que puedan ser compatibles con los colegios y el disfrute de la familia y la educación de nuestros hijos, tiempo para la relajación y el ocio que ayudaría a la reactivación de la economía, que nos haría llegar cada día al trabajo mas centrados y con mucha mas capacidad de optimizar el tiempo.

Por todo ello, desde esta pequeña bitácora, pido a los partidos nacionales, PP, PSOE, UPyD y IU así como a los minoritarios que gobiernan diferentes comunidades autónomas que pienses seriamente en los beneficios que como país nos puede aportar un cambio de mentalidad ciudadana, un cambio de estatuto laboral y un cambio en costumbres. A la larga estoy seguro que nos traerá más riqueza, mas productividad y más felicidad